SOMETHING WICKED THIS WAY COMES...

26 de octubre de 2013

Booktrollers - Portadas de novelas (volumen III)

(El escenario está vacío. Un hombre llega corriendo, haciendo aspavientos y sujetándose el turbante morado. La túnica lo persigue al avanzar. Los fans de Harry Potter presentes lo reconocen: es el profesor Quirrell.)

Q: ¡Trolls! ¡Trolls en las mazmorras! (Coge aire, en el silencio que se hace en el teatro.) Ya lo he dicho. (Cae redondo al suelo.)

DH: (Entra, por un lateral) Espera, ¿nos ha llamado feas?

M: Quiero creer que lo que nos ha llamado es desagradables, o va a necesitar ese turbante para detener hemorragias.

DH: (Lo aparta un poco con el pie, para esconderlo bajo el telón, y se vuelve hacia los nueceros.) ¡Hola, personillas al otro lado de la pantalla! ¡Hemos vuelto! ¡Sí, lo sabemos, sorprendentemente pronto!

M: Si por lo que sea la publicación de esta entrada se ha retrasado digamos… dos meses, ignorad el último comentario. (Ejem, ejem.) Yo lo digo por si acaso. Teniendo en cuenta nuestro historial, todo es posible.

DH: Mujer de poca fe... Si ya venimos con una entrada ligera a propósito, para que no nos dé pereza escribirla... ¡Las booktrollers han vuelto!

M: Y como siempre, vienen cargadas de portadas llenas de abdominales, desnudos estratégicos y mal gusto. 

DH: Creo que los diseñadores, en una conspiración con las editoriales, pretenden sexualizar al público. ¡Hay que ver lo que nos llegan a poner, en un intento de vender o de cautivarnos, con más o menos éxito! Y si no que se lo digan a nuestra primera portada de la entrada... la cual, lo creáis o no, es un manual de informática.

M: Un tema que apasiona al señor de la portada. Solo hay que ver su cara de éxtasis para darse cuenta. Aunque lo mismo es turbación. Como su compañera de ilustración se ha olvidado la camiseta en casa, está intentando ser un caballero. Alguien debería decirle a esa chica que la copa B le queda pequeña…

DH: A mí me preocupa más entender qué tiene que ver la ropa de cuero y el casco de motorista, en una especie de galaxia paralela sadomasoquista para culturistas que levantan piedras, con cómo manejar un Atari y no morir en el intento.

M: Acabo de darme cuenta de que el suelo está hecho de teclas… No me culpéis, es que no era capaz de apartar la mirada de su entrepierna y su extraño calzoncillo de elefante… Y no, no me refiero al tamaño de la tela. Ni de nada. En este blog no se habla de tamaños. A menos que estemos reseñando un novela romántica. Como no es el caso, el tamaño no importa… Ya estoy metida de lleno en el berenjenal, creo que ya puedes dejar de sonreír y ayudarme a salir.

DH: Volviendo al mundo distópico de la portada, y además de las teclas, nos fijamos en que en el fondo de la imagen se ven focos tipo Hollywood... Porque es obvio que después de leer el libro, o nos quedaremos ciegos por su portada y tendremos que ir hacia la luz, o acabaremos siendo estrellas de la informática. A poder ser, con mejor gusto para vestir.

M: Yo creo que esos focos son señales para que los extraterrestes vengan a recoger a estos dos. Merecen que los expulsen del planeta por horteras. 

DH: Pues a mí me gustaría saber cuántos ejemplares se vendieron de esto... Y cuántos no fueron forrados el día siguiente para evitar el mal trago de tener a dos exhibicionistas de los 80 a la vista. Sea como sea, quizá el contenido tenga sentido y nos enseñe un montón. Recordad que no debéis juzgar un libro por su portada... ese es nuestro trabajo.

M: Sí, pero juro que no lo hacemos por maldad… Es que somos unas superficiales.

DH: Mejor cambiemos de portada, antes de que todos te den la razón. Nuestra siguiente obra de arte del día intenta ser un llamamiento a que leamos Frankenstein.

M: Y… ¿quién dices que es esa de la portada?

DH: Eh... Creo que "esa", como tú dices, es en realidad un "ese”.

M: ¿Victor? ¿Estás ahí dentro? ¿Puedes oírme? ¿Por qué vas así vestido? ¿Has conseguido un papel como extra en Juego de Tronos?

DH: Lo de científico no daba para mucho, así que ha tenido que pluriemplearse. Es lo que hay. Y además, por lo que se ve, en su tiempo libre hace cosplay de los Simpsons. En esta imagen, de hecho, aún no se ha sacado el maquillaje y por eso aparece tan amarillo. Es eso o está terriblemente enfermo.

M: En esta portada también tenemos un problema con las proporciones... (Sigue la mirada de los nueceros.) No me refería a eso, cochinos. Hablo de la minimontaña que hay tras él.

DH: Tú no lo entiendes, es una metáfora de que ha llegado a la cima. Pero ha llegado a la cima solo. Sin amigos, y es un lugar frío, de ahí la nieve. En realidad es la portada más significativa que hemos tenido por aquí... o lo sería, de no ser por la mancha amarilla que le han puesto como fondo con el Paint.

M: Es que es además es de un amarillo triste. De esos que incitan al odio.

DH: A mí me incita a la pena. Espero que la editorial que haya encargado semejante atrocidad, sea cual sea, haya quebrado hace mucho. Le haría un favor al mundo.

M: Pasemos a la próxima portada. The Pleasure Master de Nina Bangs... Bueno, con ese apellido, estaba destinada a escribir novelas eróticas.

DH: Bang es una palabra curiosa. Quiero decir, las pistolas hacen bang, bang, en los comics... ¿Se supone que hay un especie de sentido oculto...?

M: Una de sus acepciones es tirarse... y no a la piscina precisamente. Más bien a alguien. O a algo. No estoy aquí para juzgar a nadie.

DH: Como el de la portada, suponemos, que se encuentra en una situación comprometida con una damisela que no parece sentir su honra muy comprometida.

M: Alguien está demasiado a gusto en su condición de esclava. Sin embargo, lo que más me llama la atención de esta portada es la forma en la que se las han ingeniado para insinuar sin llegar a enseñar. Esa manera de colocar la sábana estratégicamente... Sigue siendo de mal gusto, pero podría ser mucho peor. Bendita sea la ropa de cama post-coito.

DH: Es... interesante. No el post-coito, sino la ropa de cama. Siempre me he preguntado cómo lo hacen para tapar esos sitios con tanta estrategia. A mí, por la mañana, las sábanas, o me cubren o no me cubren. No hay zonas que sí y zonas que no. En las portadas de los libros es casi como si en vez de telas enteras fueran trozos, la verdad: una tira para el pecho, un triángulo con bordados en hilo de oro para las partes bajas...

M: ¿Quieres decir los pies?

DH: Un poco más hacia arriba. Los tobillos. Ya sabes que estaba mal visto enseñarlos durante algunas épocas. Ah, hermosas partes pudendas...

M: Entiendo... ¿Y qué les pasa a todos con las cortinas rojas de terciopelo? ¿Tienen propiedades afrodisíacas o algo así? ¿Es la menta gatuna de las Mary Sues?

DH: ¿Quién dice que la protagonista sea una Mary Sue? Para tu información, es una peluquera que viaja en el tiempo gracias a un juguete misterioso que encuentra en una tienda el día antes de Navidad.

M: ¿En serio?

DH: Palabrita de Girlscout. Y por si te parece poco ridículo, se presenta como Kathy, princesa del Pelo. Claro que él se autodenomina el Maestro del Placer, así que no sé qué es peor. Y eso, solo en el primer capítulo.

M: La cosa derrocha glamour por los cuatro costados...

DH: Sin duda. De ahí la portada tan glamourosa y sutil y la tipografía del título, que no pega ni con cola sobre esa imagen. Pero quiénes somos nosotras para decir nada...

M: Sí, mejor guardemos el veneno para la próxima portada. La de Dragon Actually de G.A. Aiken.

DH: Creo que quieres decir Love Actually. Aunque no sabía que había libro de la película.

M: No, no. Dragon Actually... Debería pegarte por atreverte a relacionar las dos cosas.

DH: Entonces supongo que no querrás que cante la canción de Love Actually... ¿No cuela si le cambio la letra para que encaje con una novela romántica?

M: Iba a negarme tajantemente, pero ahora tengo curiosidad...

DH: (Da dos palmadas y el escenario se queda a oscuras, excepto por un foco que deja caer la luz sobre ella. Saca un micrófono del bolsillo y se pone un chaleco de lentejuelas doradas y un bombín.) He estado esperando tanto tiempo por mi minuto de fama... (Empuja a Morrigan a un lado, para tener la atención del público para ella sola.) Tú me haces los coros, ¿vale?

M: (Le hace un gesto obsceno con el dedo desde el suelo.)

DH: (La ignora cuando la música empieza a sonar.)

I feel him in my fingers, 
I feel him in my toes, 
macho's all around me,
so smile and let him come...

M: (Se parte.) Así que let him come... Ya veo. Una expresión muy adecuada teniendo en cuenta el tema de la novela.

DH: (Corta la música, las luces se encienden y decide recobrar la compostura... sin lentejuelas.) Debe de ser una historia muy caliente, no me cabe duda... Digo, porque él es un dragón. El fuego y esas cosas... No hay más que verlo, el chico parece que tiene mucho calor. Tanto, que le sudan los abdominales y le brillan.

M: Su torso es raro... Como muy corto, ¿no? Teniendo en cuenta que es lo único que les interesa del pobre chico, ya que ni siquiera enseñan su cara, podrían habérselo currado un poco más.

DH: Bueno, al menos han tenido la decencia de dejarle los pantalones puestos. Y no poner unas manos femeninas sobándole el abdomen. Es todo un detalle, después de a lo que nos tienen acostumbradas. También podrían haberle puesto un fondo de paisaje decente, y no una versión cutre de Mordor.

M: Es que se gastaron todo el presupuesto en aceite para embadurnar al protagonista. Mira como brilla... Si llegan a poner un paisaje soleado, nos deja ciegos.

DH: Así que es inflamable... Quizá eso mismo le preguntó la protagonista...
(Delirio literario aquí.)
-¿Eres inflamable?
Él sonrió, por supuesto, y la miró por encima de las gafas de sol, con su sonrisa de dentista de Hollywood brillando como el sol del verano, removiendo las pasiones más íntimas de todas las fangirls que están leyendo esto... 
-Dragón, de hecho.
(Fin del delirio literario.)
Y así se le ocurrió a la autora el título. Yo no ardo en deseos de leerlo, la verdad. Por mí, o le ponen falda de highlander o nada.

M: Encuentro un poco perturbador que creas que el hecho de ponerle una falda mejora o arregla el conjunto.

DH: No una falda. Una falda a cuadros. No entiendes el encanto escocés. Gracias al cielo me tienes a mí para ayudar en tu educación. Mira esto. ¿Comprendes ahora o sigue sin convencerte?

M: Yo... Esto... Creo que he perdido el hilo de mis propios pensamientos... Sigamos con los abdominales.... digo... el booktrollers.

DH: En realidad creo que será mejor dejarlo aquí, porque me da que hemos perdido la atención de una gran porción de nuestras lectoras y de algunos de los lectores. Así que, ¿qué portada os ha gustado menos? ¿Cuál os ha gustado más? ¿Os compraríais un libro con Tennant en kilt en la portada?

M: ¡SÍIIIIIII! Digo... Nos vemos en la próxima actualización.




P.D.
DH: Ha llegado una carta de nuestro abogado. Dice que pueden demandarnos por decir cosas feas en horario infantil, así que será mejor que nos guardemos los dobles sentidos sexuales la próxima vez. 
M: Está bien... Intentaré que nadie la meta. La pata, digo.